Paren el mundo que me quiero bajar

Las venturas y desventuras de Francisco Atenas, un esclavo, como tú.

Memoria sónica

Todos tenemos canciones o bandas que marcan épocas o instantes importantes de nuestras vidas, no? Es increíble esa capacidad que tiene una canción de traerte recuerdos a la mente… me basta con escuchar el primer track del Violator de Depeche Mode para acordarme del verano del 2007, cuando fui a acampar con mi familia a la playa. Eran como las 1 de la mañana y yo estaba en el auto con unos amigos escuchando ese disco. Todo parece tan real, tan fielmente recreado en mi mentw que más que un recuerdo es volver a vivir esa escena. Por unos segundos, creo poder viajar en el tiempo.

Lo penca de todo esto es que hay muchas canciones que me transportan a instancias tristes o que definitivamente intento eliminar de mi memoria… pero ahí siguen, esperando a que suene ese tema de The Cure que me rompe la cabeza y me transporta esposado de pies y manos hacia ese día que intento olvidar… pero es inevitable. Sin embargo, lo disfruto.

Para qué necesito recordar mi pasado mirando fotos o videos si puedo poner un disco de Radiohead o The Cure y volver a vivir momentos increíbles? A la mierda con los álbumes de fotos, me voy a escuchar un buen disco.

¡Corre!

Esfúmate cuanto antes.
Corre como nunca antes lo habías hecho en tu vida.
Corre como si una ola gigante viniera pisándote los talones-
Corre y asegúrate de perder el camino de vuelta.

Desaparece.
Aléjate de mí.
¡Rápido!

Solo quiero estar tranquilo… a solas.

Me deprimes

Querido desconocido:

Me deprimes. Me destroza la expresión de tu rostro, con esa mirada perdida mientras vienes en la micro de vuelta del trabajo. Me pregunto qué cosas pasarán por tu cabeza durante esas 2 horas de viaje… quizás no pasa nada. Lo comprendo… ¿quién tendría ganas de pensar en algo después de trabajar 10 horas seguidas sin detenerse un segundo para pensar por su propia cuenta?

Me deprimes aún más. Me deprimes porque aunque no quiera admitirlo se que está pasando por tu cabeza en ese instante… millones de preguntas… ¿por qué tengo que trabajar tanto para ganar tan poco?… ¿qué hice mal para estar así?… ¿qué sentido tiene trabajar para vivir?… Miras al cielo y piensas en tu gente, piensas en los minutos, horas, días, semanas que te perdiste junto a ellos por tener que trabajar para… poder vivir. Vivir para crecer junto a ellos… pero… cuándo los vas a ver, si trabajas todo el día? Tu cabeza va a explotar… detente… ya falta una cuadra para llegar a tu casa. Tomas tu bolso y tocas el timbre para poder llegar finalmente a tu hogar… Te miro por la ventana y me vuelas la mente. Me congelas la mente porque en tí veo a mi gente. En tí está el reflejo de mi viejo, de mi familia, de mi abuelo llegando a la casa cerca de las 11 de la noche para darle el beso de buenas noches a mi vieja cuando era chica… y lo peor de todo es que me veo a mí en 10 años más… y no quiero que eso suceda, tengo miedo.

Sabes qué? Me dan ganas de abandonarlo todo y terminar con toda esta mierda. Que todos tengamos el valor de echar abajo el mundo en el que vivimos y gritar con todas nuestras fuerzas que nos devuelvan nuestra libertad de una puta vez… pero tengo miedo de hacerlo. No me preguntes el por qué…

Seguramente pensaste lo mismo al verme sentado en el último asiento, no?

Mírate

Mírate. Mira en lo que te has convertido… ¿o a caso no te das cuenta?.
Mira lo que le estás haciendo a tu entorno… eso no te da para pensar?

Nunca te has preguntado para qué mierda saliste del vientre de tu madre hacia esta mierda de mundo? Piénsalo un poco… ya?

Exacto…¡¡para nada!!… Para nada bueno. Sólo trajiste desgracia y cada vez más mierda… eres el virus de mierda que fue especialmente preparado para hacer mal. Cómo no te lo preguntaste antes, viniste a vivir para hacernos mierda.

Desaparece! Bórrate de la faz de la tierra. Te odio. Eres el gusano de mierda más despreciable que haya existido jamás. Eres una mierda, una basura, te convertiste en el perro sucio al que nadie quiere ver en la calle. Haznos un favor y acaba con tu mierda de existencia, engendro culiao.

Año sabático

Este año decidí darme un tiempo y dedicarme a hacer nada hasta fin de año. Mi PSU fue un desastre y no pude quedar en la carrera que quería en la universidad que quería… aunque, en verdad, ese no es el punto. Sinceramente, ni siquiera quería entrar a estudiar este año, pero complacer a la familia iba a hacerlo. Cáchate esa.

La cosa es que acá estoy, trabajando los fines de semana en Homcenter vendiendo plantitas (palabra de hombre!) y dedicándome a  contar los hilos verticales de mi ropa de cama durante la semana, cosa que me tiene tranquilo hasta ahora. Con la mierda de salario que gano como retribución a la prestación de mis servicios a la multinacional del señor Solari pretendo pagarme un preuniversitario e intentar rendir una PSU que me permita entrar con dignidad a estudiar mi lengua extranjera favorita a alguna universidad de las tradicionales.

Veremos qué ocurre conmigo y el  mundo laboral dentro de los meses venideros. Hasta el momento, al menos, ha sido una buena experiencia…

A ver qué me depara este 2012. Que comience la función.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.